Olvidos inexplicables ( imperdonables)
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| Il. Ed. Nórdica |
Etiquetas: Damien Rice, diario, escritores, Herbie Hancock, I don't explain, Lisa Hannigan
¿Por qué, hasta cuándo, en qué momento se reunirán todas esas miradas en haz trepidante, para hacerse breve rayo definitivo? Carmen Conde
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Conocí a Félix Romeo en Salamanca, hace ya 10 años.
Vino acompañando a Ignacio Martínez de Pisón, escritor invitado a la Feria del Libro.
Fue una tarde-noche inolvidable.
La conferencia de Martínez de Pisón, la cena en el pequeño restaurante cerca de la Plaza Mayor, y las copas en la terraza del Novelty hablando de la vida, de la literatura y del fútbol -¡con qué pasión hablaron los dos de su amor por el fútbol!-
Etiquetas: escritores, Félix Romeo
Etiquetas: Encuentros, escritores, feria libro nuevo
Etiquetas: citas, escritores, Ken Follet
Me entero a través del HOY, de la destitución de Álvaro Valverde, como director de la Editora Regional de Extremadura.
No puedo creerlo así que llamo a Álvaro y éste me lo confirma. Le pregunto las razones que me dice desconoce y cuando cuelgo, una amarga y extraña sensación me recorren por dentro.
No conozco, tan de cerca como otros, su labor al frente de la editora durante estos 3 años, pero si puedo hablar del hombre, del escritor y de lo que a través de él nos ha llegado a muchos otros.
Puedo hablar de su nivel literario, avalado por sus libros, sus premios, su reconocimiento.
Puedo hablar de la coherencia que manifiesta en sus opiniones, que leo diariamente, de su capacidad para implicarse en los problemas que suceden a su alrededor, en su tierra y fuera de ella, de la claridad de sus ideas, de la ética de sus pensamientos.
Puedo hablar del amor y la pasión por su trabajo, de la capacidad de extenderlo mucho más allá de lo que podría exigírsele por su cargo,buscando siempre nuevos caminos, nuevas propuestas para contribuir al desarrollo cultural de ese lugar en el que vive y al que ama.
Puedo hablar del lector incansable, del crítico exigente y generoso, del explorador, del inconformista incansable, de su capacidad de sorprenderse ante un texto o de sorprendernos con una recomendación.
No es tan frecuente la implicación de los intelectuales de un territorio en la vida cultural del mismo. Muchos, se han marchado de sus lugares de orígenes para trabajar, con mejores reconocimientos en otros lugares.
Álvaro podría, si quisiera haberlo hecho.
Y sin embargo ha permanecido ahí, luchando contra vientos y mareas, creyendo en lo que hacía y consiguiendo contribuir a elevar y dar a conocer el nombre de Extremadura más allá de sus fronteras.
La Editora Regional de Extremadura, se ha dado a conocer más allá de sus límites, gracias a una labor bien hecha. No es frecuente tampoco en editoriales regionales tener un catálogo como el suyo. Parte de este reconocimiento se debe a la labor de Álvaro.
Se mezclan la rabia, el desconcierto, la tristeza dentro de mi.
Siempre pensé que a la izquierda y a la derecha, les separaban algo más que un proyecto político.
Ingenuamente he creído durante toda mi vida que había también unas ideas, unas formas, una manera distinta de entender la vida en uno y otro lado.
La destitución, inexplicada e inexplicable de un hombre como Álvaro Valverde, me sitúan en un lugar en el que nunca había estado. En una tierra de nadie, baldía, sin ideales, sin proyección de futuro, despojada de esa visión inteligente y honesta que deben tener siempre los proyectos culturales y educativos.
Los siento por la Editora, por mi tierra y por todos los que seguimos creyendo en que otra forma de entender el mundo es posible aún.
No tanto por Álvaro quién tiene suficientes recursos, dentro de él, para seguir viviendo, pensando y trabajando como lo ha hecho hasta ahora.
Es el que menos pierde.
Etiquetas: diario, escritores, vida política
Etiquetas: escritores, libros, literatura, poesias
Escribiremos muchos de ti.
Desde la pena y el vacío que nos dejan tu ausencia.
Desde la nostalgia de los días pasados, en los que recurrimos a ti buscando una palabra de consuelo, un poema de amor, una lumbre de invierno o una sombra bajo la que tumbarnos los calurosos días del verano.
Recordaremos a solas tus poemas, como si los hubieras escrito para cada uno de nosotros.
Tambien tu voz, en aquel disco inolvidable junto a Pedro Guerra.
Muchos sólo te conocimos a través de la escritura, de la dignidad, el compromiso y la ternura de un puñado de versos que nos hablaban de amor y desamor, de encuentros y pérdidas, de cosas cotidianas y de lo extraordinario capaz de suceder.
Y sin embargo ¡parecía que te conocíamos tanto!...
Te has marchado, hoy 13 de enero, sin avisarnos. Despacito, sin darte importancia, sin armar jaleo.
Así eran tus poemas. Claros, limpios, sin artificios... y tan bellos.
Los leíamos como se leen las cartas de amor. Despacio, con el corazón en la garganta y la emoción invadiendo los sentidos.
No sé cuál poner aquí. Me gustan todos y cada uno por algo distinto. Y esta era también una de las razones por las que me gustaba tanto tu poesía. Nunca tuve la sensación, leyendo tus libros, de aburrimiento, de repetición o de cansancio.
No se cuál poner aquí...
ESO ERA AMOR
Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
ÁNGEL GONZÁLEZ
Etiquetas: escritores
Leo y releo a W. Benjamin. No me cansa nunca. Por el contrario me divierte, me sugiere, me inquieta... Me sorprende su lucidez - tan lúcida- y su mirada sobre tantas cosas. Me ayuda a mirar y a entender. Aprendo cada día con él algo nuevo. Y eso me gusta.En su libro "El narrador", editado por Taurus en 1991 leo lo siguiente: "Todo aquel que escucha una historia, está en compañía del narrador; incluso el que lee, participa de esa compañía. Pero el lector de una novela está a solas, y más que todo otro lector. (Es que hasta el que lee un poema está dispuesto a prestarle voz a las palabras en beneficio del oyente.) En esta su soledad, el lector de novelas se adueña de su material con mayor celo que los demás. Está dispuesto a apropiarse de él por completo, a devorarlo, por decirlo así. En efecto, destruye y consume el material como el fuego los leños en la chimenea. La tensión que atraviesa la novela mucho se asemeja a la corriente de aire que anima las llamas de la chimenea y aviva su juego."
Etiquetas: escritores, literatura