16 enero, 2019

Cuatro

Fotografía: Marcin Ryczek


MAYO
(Kirmen Uribe)

Déjame mirarte a los ojos.
Quiero saber cómo estás.
Rainer W. Fassbinder

Mira, ha entrado mayo,
Ha extendido su párpado azul sobre el puerto.
Ven, hace tiempo que no sé de ti,
Se te ve tembloroso, como esos gatitos que ahogamos siendo niños.
Ven, y hablaremos de las cosas de siempre,
Del valor que tiene ser amable,
De la necesidad de arreglárselas con las dudas,
De cómo llenar los huecos que tenemos dentro.
Ven, siente en tu rostro la mañana,
Cuando estamos tristes, todo nos parece oscuro;
Cuando estamos fuertes, el mundo se desmigaja.
Cada uno de nosotros guarda algo desconocido de las vidas ajenas,
Sea un secreto, un error o un gesto.
Ven y pondremos verdes a los vencedores,
Saltaremos desde el puente riéndonos de nosotros mismos.
Contemplaremos en silencio las grúas del puerto,
Porque estar juntos en silencio es
La mejor prueba de la amistad.
Vente conmigo, quiero cambiar de país,
Dejar este cuerpo mío a un lado
Y meterme contigo en una concha,
Con nuestra pequeñez, como los bígaros.
Ven, te espero,
Continuaremos la historia interrumpida hace un año,
Como si no tuvieran un círculo más
los abedules blancos de la ribera.

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11 julio, 2012

Siete años, siete.



Ahora, el tiempo parece ir mucho más rápido.
Entro en el blog y veo que la última entrada fue del 28 de junio. Casi 14 días y ni me había acordado de entrar o de escribir algo.
El tiempo va haciendo su trabajo y yo llevo manteniendo este cuaderno de bitácora, desde hace siete años.
Demasiado tiempo, sí. Recomendando lecturas, músicas, películas, escribiendo sensaciones, describiendo paisajes...
Excepto en algunas ocasiones, nunca he sabido a quién llegaban estas recomendaciones, si es que llegaban a alguien más. Ha sido un placer solitario, como la lectura, como los paseos que tanto me gustan, como la música, que casi siempre escucho a solas, como disfrutar del silencio de la noche cuando todos duermen. Esos placeres íntimos en un lugar tan público como es este, sí.

Han pasado siete veranos, siete otoños, e inviernos y primaveras. 
He dicho adiós a algunos seres queridos que aparecieron por aquí en algún momento.
He conocido a gente de la que he hablado entre líneas o explicitamente.
He renunciado a algunas cosas en estos años, a algunas creencias, a algunas ideas.
He adquirido cosas nuevas que me ayudan a sobrellevar algunos días.
No soy más sabia, sí más vieja, quizá un poco más triste -las renuncias y las pérdidas van apagando algunas luces- 

No voy a releer el primer post que puse aquí, hace justo en este mes, siete años. La nostalgia sigue haciéndome daño.
Y voy a parar un tiempo.
Para comprobar si sigo necesitando escribir lo que escribo, si quiero escribir algo distinto, algo nuevo, o si ya no quiero ni necesito seguir escribiendo.
Quiero agradeceros los comentarios, los ánimos, las palabras que me habéis regalado en todo este tiempo y algunos sentimientos que surgieron desde aquí, las amistades que nacieron desde aquí y vuestra paciente y, en algunos casos, fiel lectura casi diaria.
Ha sido, para mí, un bonito viaje. Cuando eche de menos volver a embarcarme, volveré.
Aquí, o en otro lugar, espero que volvamos a encontrarnos. 


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