19 septiembre, 2005

Hay gente así

Que te dan todo sin esperar nada a cambio. Gente con una enorme sabiduría, con montones de cosas dentro y fuera. Que no presumen de nada, que no dan lecciones. Sólo te regalan cosas, como si no lo hicieran, de una forma elegante y desinteresada. Te regalan títulos de libros, te regalan ideas magníficas, te regalan conversaciones, historias. Nunca han escrito nada. Ni siquiera se plantean en publicar sus conocimientos, sus reflexiones... Me da rabia a veces. Hay muchos/as que no hacen más que decirnos lo maravillosos que son, que se las dan de genios, que nos miran por encima del hombro y que además se sienten tremendamente satisfechos de sí mismos y se citan permanentemente y te hablan de sus libros, de sus artículos, de lo que son y lo que saben.
Estos son otros. Trabajan en la sombra, no buscan premios, ni palmadas, no buscan reconocimiento ni prestigio. Sólo creen en lo que hacen y llevan tanto tiempo haciéndolo, tanto tiempo escuchando a los demás, tanto tiempo buscando, y contradiciéndose, y experimentando que son unos sabios en toda la extensión de la palabra.
A veces les digo:-"deberías de escribir todo eso, nos sería muy útil a muchos/as"- y me sonrien y dicen, como de pasada, -"sí, quizá debería..."- Y nunca lo hacen y sigue pasando el tiempo y de repente te encuentras con cosas que ellos/as habían dicho hace mucho y que alguien, que los escuchó algún día desde el mismo sitio que yo, se ha apresurado a publicar. Y ves a ese alguien orgulloso de sí mismo, recibiendo palmadas y premios, reconocimiento y prestigio... Y te entran ganas de gritar y de decirle algo así como -"eres una persona absolutamente indigna"- pensando que este tremendo insulto le hará reflexionar, le hará sentirse mal, le llevará sin remedio a admitir publicamente, que esas ideas no son ni fueron nunca suyas, que él las aprendió de alguien que se dedicaba a regalar ideas sin esperar nada a cambio.
Quizá la que estoy equivocada soy yo. -"Al fin y al cabo, - me contestaría con una sonrisa burlona,- él me hizo ese regalo para que hiciera con él lo que quisiera..."
Y entonces me acuerdo de aquel dicho que mi madre repetía tantas veces: "es de mal nacido, ser desagradecido"
Y le pido al destino que algún día, ponga a cada uno en su lugar.

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1 Comments:

At 9:25 p. m., Blogger Meritxell said...

El post pone el dedo en la llaga de algunos que todo lo que buscan es la fama rápida, el todo vale si salgo beneficiado. Algunos consiguen todo lo que quieren y se sienten felices y satisfechos. No tienen conciencia hasta que les llega su hora...

 

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