28 mayo, 2009

Mobbing

Hoy quiero hablar del Mobbing, esa situación en que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica externa, de forma sistemática, durante un tiempo prolongado, sobre otra persona en el lugar de trabajo.

¿En qué consiste el psicoterror laboral?
El Psicoterror en la vida laboral conlleva una comunicación hostil y desprovista de ética que es administrada de forma sistemática por uno o unos pocos individuos, principalmente contra un único individuo, quien, a consecuencia de ello, es arrojado a una situación de soledad e indefensión prolongada, a base de acciones de hostigamiento frecuentes.

Como consecuencia de la alta frecuencia y larga duración de estas conductas hostiles, tal maltrato se traduce en un enorme suplicio psicológico, psicosomático y social.
Muchos estudiosos explican el origen del mobbing en el deseo intrínseco de poder que tenemos las personas, llegando a haber una mezcla explosiva cuando, en muchas ocasiones, a este deseo se le unen emociones intensas tales como la envidia.

¿Cuál es el perfil del acosado?
El perfil del acosado responde al de una persona (se ha encontrado un mayor porcentaje en mujeres), de entre 35 y 45 años, brillante, preparada, responsable, trabajadora, sociable y colaboradora.

¿Cual es el perfil del acosador?
El acosador, bajo una apariencia externa de seguridad y firmeza, suele ser una persona insegura, temerosa de perder su puesto de trabajo y capaz de hostigar sutilmente al acosado a lo largo del tiempo.

¿Qué conductas incluye el mobbing?
El acosador ridiculiza al acosado, y no solo su trabajo, también su forma de vestir, estilo de vida, su voz, gestos…
Cuando el acosador tiene un rol en el trabajo superior al acosado, éste le asigna tareas demasiado complejas para su titulación, o bien demasiado simples y repetitivas, ocultándole información importante e incluso variando la información sin criterio y de manera continua, diciéndole un día una cosa, y otro otra, con lo cual cargos superiores al acosador reciben un input negativo del trabajo y la capacidad que en realidad tiene el acosado.
El acosador esconde información relevante al acosado, y favorece a otros empleados en presencia de la “víctima” fomentando en su interior un sentimiento de injusticia y desigualdad que muy probablemente le traerá repercusiones en su vida personal. (ansiedad, depresión, irritabilidad, frustración…etc.).

¿Qué hacen las empresas?
En la actualidad las empresas no están del todo preparadas para abordar una situación de mobbing, y la mayoría de las veces, ni las reconocen, llegando incluso a veces a despedir a la persona acosada por considerarla injustamente no preparada para el cargo, y otras tomando parte conciliadora, algo que suele llevar a empeorar el problema.
Hay una serie de factores que pueden empeorar e incluso fomentar el mobbing: empresas con poco apoyo por parte de los superiores, mala organización del trabajo y mala comunicación de superiores a subordinados, aparición de líderes espontáneos y sin preparación o perfil adecuado para el cargo...etc.
Es curioso, y a la vez lamentable, observar cómo, personas llenas de vida y empuje, acaban sufriendo episodios depresivos, accesos de llanto en el propio trabajo, crisis de ansiedad, estrés... todo esto mientras un sentimiento de impotencia les llena al verse incapaces de controlar su entorno laboral.

Son testigos en primera persona, (mientras se hace mella en su autoestima), de cómo se tergiversa la realidad, de cómo se transmite a sus superiores una imagen distorsionada de su persona, competencia y profesionalidad, transmitiendo ser una persona inestable e insegura e incluso llegando muchas veces a pensar que es incompetente, poco preparada para el cargo o “problemática” sin serlo en absoluto.
De mientras…observa cómo el acosador, que es consciente de sus propias carencias (a veces falta de competencia para sus tareas, poca seguridad en sí mismo, poco trabajador, poca constancia…), dispone de suficiente habilidad como para transmitir lo contrario, mientras suple sus errores a base del esfuerzo y trabajo del acosado o sus subordinados.
El entorno social del acosado también padecerá las consecuencias del mobbing, ya que convivirán con una persona a la que quieren y la verán triste, amargada, desmotivada, sin expectativas ni ganas de trabajar. La depresión está cerca.


Mónica Mendoza
Licenciada en Psicología
Directora Comercial de Solostocks.com

Extraído de Emprendedoras.com

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5 Comments:

At 6:31 p. m., Anonymous Anónimo said...

Hola Isabel:Me gustaria añadir a tus reflexiones ¿que hacer en estos casos?.Primero de todo protejerse y resistir psicologicamente para recuparar la energia que te permita defenderte.Buscar pruebas del acoso,buscar ayuda en la empresa si puede,luchar y denunciar.AVFT(asociacion europea contra la violencia ejercida sobre la mujer en el trabajo).En españa no se si existe alguna asociacion.Un abrazo de Miguel.

 
At 6:49 p. m., Blogger Isabel said...

Gracias por tu aportación Miguel. Pero en realidad, conozco muchos casos que 1. no han podido resistir psicológicamente, 2. las pruebas se volvieron contra ellos/as.
Creo que es un largo camino hasta que estos tipos de acosos sean reconocidos como conductas delictivas. Y te agradezco que pongas un poco de ánimo y de luz en la oscuridad de tanta gente.

 
At 8:13 p. m., Blogger Soledad Flaubert said...

Isabel, lo primero gracias por tocar este tema y por tu enfoque. Es un tema dura que, desgraciadamente, está de actualidad.
Estoy plenamente de acuerdo contigo: protegerse de quién (es una tela de araña), recopilar pruebas que después se te vuelven en contra (siempre hay una explicación, aunque falsa, que es refrendada por "estómagos agradecidos").
Estoy de acuerdo contigo en que resistir tiene un tope y esa situación prologada puede machacar al más fuerte. Porque eso sí, quienes sufren acoso moral en el trabajo suelen ser personas brillantes y con ética.
No es que la depresión esté cerca es que caen inevitablemente en depresión y terminan encerradas en lo que yo denomino "zulo" (bujió sin aire donde apresan a la persona; ella no se mete). Lo peor son las consecuencias de esta situación que termina afectando su vida (amigos, pareja, salud).
¡¡¡¡¡Y que esto no pueda considerarse una enfermedad consecuencia del trabajo!!!!!

 
At 6:16 p. m., Blogger Club de lectura de la Biblioteca Torrente Ballester said...

Tengo una amiga que pasó por este tipo de acoso y afortunadamente lo superó de la siguiente forma:Buscó ayuda psicológica junto con una compañera suya ( no afectada ). Acudían juntas a las sesiones psicológicas, compartían el coste de dichas sesiones y preparaban juntas un examen para una oferta de empleo de la JCYL.
Consiguieron la fuerza necesaria para cambiar de trabajo ,( pues aprobó la oposición )y la destitución del director de aquel departamento, forzando el traslado del mismo.

Hasta siempre / Rosi

 
At 11:57 p. m., Anonymous Pia said...

Hace unos días en Cajasol han expulsado de la entidad a un jefe (muy muy protegido hasta ese momento) por moobing.

¿Como se ha conseguido?

La víctima busco apoyo en los compañeros y juntos denunciaron la situación, buscaron el apoyo de los sindicatos y plantaron cara al acosador. Además presentaron una querella que aun se está tramitando en los tribunales.
Hay que plantar cara y buscar el apoyo o el testimonio de los compañeros que puedan acreditar lo que está pasando.

Quizas haya que perder el miedo y denunciar abiertamente. En el asunto de Cajasol, hasta salio en prensa nacional, el Mundo y el ABC. La empresa no tuvo mas remedio que destituir a éste sujeto.

 

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