02 noviembre, 2009

Un viaje por las nubes

Duró poco más de una hora, pero seguro que el espectáculo Cello Solo, del violonchelista francés Matthieu Saglio permanecerá, en todos los que tuvimos el placer de escucharle ayer, durante mucho tiempo en nuestro corazón, nuestros oidos y nuestra piel.

Cello Solo es el magnífico resultado de la experiencia de este música francés, afincado en Valencia, en el que se combinan la tradición clásica con sonidos y ritmos adquiridos en sus viajes alrededor del mundo. En sus composiciones, retumban los ecos de las catedrales occidentales y de los souks del Maghreb, del tango latinoamericano y del flamenco ibérico.

El violonchelo de Matthieu nos transporta de un lugar a otro como si viajáramos en una nube, creando sonidos a veces tan sorprendentes que cortan la respiración y ponen, literalmente, los pelos de punta.
Emilio Garrido
No hay nada de improvisacion en este espectáculo. Todo está medido, estudiado, trabajado al máximo. Ni siquiera las pequeñas y magníficas intervenciones de Emilio Garrido, el conocido locutor de Radio Nacional de España-Radio3, aquel del desafortunadamente desaparecido programa: "La Bañera de Ulises", que con su voz grave y aterciopelada recita textos extraídos de su novela “Aire de Fuga” (Efecto Violeta Ediciones, 2009).

Un violonchelo y una voz. Aunque parezca que hay mucho más sobre el escenario. La magia del sampler permite a Matthieu Saglio grabarse en directo para crear un diálogo consigo mismo y crear la magia de estar escuchando varios instrumentos a la vez.

El repertorio es variado y cada tema está elegido con exquisito cuidado. No hay despistes en el público. Un tema nos lleva a otro. Dos suites de Bach para abrir y cerrar y, en medio, un viaje sonoro a través de las composiciones de Matthieu, interpretado todo con gran virtuosismo del que el compositor no hace alarde. Domina la técnica ¡y cómo! pero la pone al servicio de la música, nunca al revés.

No hay aplausos entre tema y tema. Todo está concebido como un viaje único en el que sólo, al terminar el concierto, somos conscientes de haber llegado a un destino.

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5 Comments:

At 12:56 p. m., Blogger Miguel said...

¿Qué ocurre cuando vas a un espéctaculo sin saber nada de los artistas?No sabes que te pasará.La aventura de descubrir algo novedoso en la ciudad,música y voz de sensibilidad extrema,es un placer para una tarde de domingo.Magnífico concierto,donde músico y narrador embrujaron al publico, que no queríamos respirar para no molestarlos.Gracias Isabel.

 
At 1:01 p. m., Blogger Isabel said...

¡Cuánto me alegra que te gustara, Miguel!
Aunque era difícil que no fuera así...
Hoy también hay concierto. Espero verte por allí.
Un fuerte abrazo

 
At 6:33 p. m., Blogger Club de lectura de la Biblioteca Torrente Ballester said...

Fantástico, relamente fantástico. No sabría decir en que momento, en que pieza fue, que, cerrando los ojos setí una sensción de humedad en mis párpados.
¡Bien por los organizadores/as!
Abrazo fuerte/Rosi.

 
At 10:17 a. m., Blogger Isabel said...

Sí, yo también sentí la melancolía del chelo y de la voz...
Es difícil describir las sensaciones que nos hizo sentir.
Gracias Rosi. Un beso

 
At 10:40 p. m., Anonymous Anónimo said...

Me encantó...de veras, no esperaba que me fuera a enganchar. Yo también cerré los ojos a ratos y era una sensación estupenda....
gracias por traerlos. La voz de Emilio me encanta.Rosa

 

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