08 febrero, 2007

Soledades

"Es menuda como un soplo, y tiene el pelo marrón, y un aire entre tierno y triste, como un gorrión..." (1) y esconde sus ojos del color de las avellanas debajo de unas gafas de pasta verde.
Le gusta pintar las puertas de amarillo, el campo y la música.
Detrás de sus silencios, de su timidez inalcanzable, de sus ironías de algodón y de su risa, habita un duende que observa, con una mirada limpia, todo lo que le rodea.
A veces lleva una cámara. Parece más grande que ella. Y coloca su ojo, verde avellana, para contarnos lo que ve al otro lado. Y mientras la escuchamos, vemos lo que ella nos cuenta.
A veces está triste. Tan triste que parece que va a romperse. y yo siento miedo porque me parece que, si se rompe, se convertirá en lluvia, o en brisa, o en ola, y la perdería para siempre.
A veces está contenta y entonces cuenta historias divertidas que te hacen reir y ella se contagia de risa y cuenta más historias y sigue contando y contando hasta que te duele la barriga de tanto reir y tienes que pedirle que, por favor, pare un momento.
Me ha enseñado muchas cosas. pero no se lo cree. Nunca se cree importante, ni especial. No sabe que cuando estamos con ella nos envuelve en un halo mágico, como si fuera una pequeña hada de ojos color verde avellana.

(1) Joan Manuel Serrat

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